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jueves, 12 de febrero de 2009

Dios nos libre

Dios nos libre de los votantes que pueden pensar que la frente común no viene acompañada de caras de adoquín y bolsillos ansiosos y glotones y que le toca ser vanguardia de un cerebro ágil, solidario y generoso.

Y como siempre, es peor lo que no se vé en la foto que lo que aparece. Ya lo supo experimentar el Titanic hace unos cuanto años.

Y la Argentina hace menos tiempo, cuando a la frente le decían alianza.

Dios nos libre.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Y vamos por más


Definitivamente el mundo es nuestro objetivo.

No logramos avanzar contra el gigante del norte con la dolarización Cavallística pero ahora con las "Peronist ideas" realizaremos una penetración cultural sin precedentes.

Ni San Martín lo llegó a soñar.

¿Allá también tildarán de negrito populista y demagogo a su presidente? ¿Qué hará Lilita si la idea se convierte en proyecto y luego ley en USA? ¿El DeÁngeli de allá cortará la ruta 66? ¿Por qué Sibarita es tan rica?

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Los políticos apestan

Ya venía algo cansado de los políticos de cuarta que ocupan cargos dirigenciales o supuestamente nos representan en los diferentes ámbitos legislativos; pero lo patético que resultan en sus presentaciones mediáticas tratando de presentarse como adalides de la honestidad y el "mani pulite" argento con el único propósito de rapiñar algún voto para la próxima elección y así tener una herramienta de negociación para su propio bienestar ante los posibles cambios de relación de fuerzas que suelen darse después de cada proceso electoral es demasiado.


Hoy es el turno de la eliminación del sistema de capitalización. Opositores y elementos de la maquinaria económica autóctona (y no tan autóctona) intentan paralelizar a la Resolución 125 y generar una movida "histórica" ( como dijeron los medios del lock out patronal campestre) en contra de este gobierno, desconociendo en muchos casos (la mayoría, diría yo) que vienen hace años pregonando por la eliminación del sistema AFJPista que ahora, por estar enfrentados con el gobierno, defienden.


Y lo peor de todo es la carencia intelectual que muestran fundamentando, tomando como casi única bandera a enarbolar, su desacuerdo en que lo que quiere el gobierno es robarse la plata del sistema previsional, desconociendo realidades irrefutables de las carencias del sistema de Capitalización que sólo asegura una rentabilidad sin riesgo empresario a las AFJPs, porque a lo que los aportantes respecta, lo único que les asegura es que perderán el 30% promedio de sus aportes en comisiones y costos del seguro de pensión. Porque el resto, depende de la evolución del fondo manejado por cada AFJP, librado a los avatares de los mercados bursátiles.


Acerco algunos datos que no suelen verse en los medios [fuente: ANSES]

Situación actual del Sistema de Capitalización

-Las jubilaciones de AFJP y los fondos ahorrados por los trabajadores se encuentran disminuidos por los problemas de la bolsa.
-En el último año, el fondo de las AFJP perdió $15 mil millones, al mismo tiempo que los argentinos aportaron todos los meses $1.000 millones. En realidad, la pérdida fue entonces de $ 27 mil millones.
-Si no se toma una medida concreta, los trabajadores van a ver muy reducidos o no van a tener más fondos en sus cuentas al momento de jubilarse.

Por qué ahora el cambio del Sistema Previsonal si existió la Libre Opción

-La opción jubilatoria se realizó en 2007, antes de esta profunda crisis financiera mundial. Por lo tanto cualquier comparación es incorrecta, ya que las condiciones macroeconómicas y financieras eran totalmente diferentes a las actuales.
-El impacto de esta crisis sobre los ahorros previsionales no tiene antecedentes.
-La incertidumbre del mercado financiero, agudizada en los últimos tiempos, impacta negativamente en el riesgo propio del sistema de capitalización. El problema es quién termina en los hechos asumiendo ese riesgo. Al ser el Estado garante de la seguridad social, todos los argentinos asumen el riesgo que sólo los afiliados del sistema de capitalización, de manera individual, generan.

Cuatro situaciones que reflejan la vulnerabilidad del Sistema de Capitalización

1. Con la Libre Opción hubo:
Traspasos voluntarios de afiliados de AFJP al Estado: 1.187.733
Traspasos de saldos menores a $20.000 donde el Estado debió garantizarles la jubilación a afiliados de AFJP: 1.266.291 a septiembre 2008
De los traspasos voluntarios, el 75% son aportantes regulares. Este dato no es menor, ya que supera a la media del sistema de capitalización, donde menos del 50% de los afiliados aportan al sistema de forma regular.

2. Situación posterior a la libre opción [julio 2008]
Afiliados AFJP: 9.647.084
Cotizantes AFJP: 4.412.773
Relación: 45,74% de los afiliados cotizan efectivamente al sistema

Afiliados Régimen Reparto: 5.170.023
Cotizantes Reparto: 2.367.634
Relación: 45,8% de los afiliados efectivamente cotizan al sistema
Fuente: AFIP

Como puede observarse, luego de la libre opción, no sólo se incrementaron los afiliados al régimen de reparto, sino también los cotizantes. Esto indica que al irse del sistema privado los afiliados con aporte efectivo [con respecto a la media], quedan en el régimen de capitalización muchos afiliados sin cotización, para los cuales es de esperar que esas cuentas de capitalización terminen con saldos reducidos, implicando una vez más, la participación del Estado para garantizar su jubilación futura.

3. Nuevos trabajadores
De los nuevos trabajadores que ingresan por primera vez al mercado laboral, más del 80% se encuentran afiliados al régimen público, a partir de la ley 26.222.

4. Los traspasos y la edad
Diversos estudios muestran que, bajo ciertos supuestos, la edad de traspaso de un varón era superior a los 40 años Esto significa que, lejos de lo que algunos argumentan sobre la falta de confianza de los trabajadores en el sistema público de reparto, cerca de 1,2 millones de individuos decidieron que su futuro previsional se encuentre en manos del Estado.

Aportes de ANSES a las jubilaciones del Sistema de Capitalización

De las 450.000 jubilaciones del sistema de capitalización:
- 170.000 deben recibir un pago complementario de ANSES para que lleguen a la jubilación mínima independientemente de la parte que corresponde pagar por los aportes realizados antes de 1994.
- 53.000 tienen la cuenta de capitalización totalmente agotada y el Estado pone la totalidad de los fondos.
El Estado Nacional dispone 4.000 millones de pesos anuales para sostenerlo. Por lo tanto, existe una especie de ficción porque tenemos un sistema de reparto, pero caro para el trabajador que aporta a una AFJP.
En el nuevo sistema no habrá comisiones y se les reconocerá a aquellos, el importe de las comisiones que pagaron en los últimos catorce años, como si fuesen aportes completos.

Qué hará ANSES con los fondos

-Continuará operando como un inversor institucional muy importante en el mercado de capitales, pero no invertirá en el exterior.
-Seguirá con la política de aumentar los haberes cuidando el superávit fiscal.
-Cumplirá con una de las promesas incumplidas del sistema de capitalización: Fomentar los proyectos de inversión que generen empleo. Actualmente esto no sucedió, ya que sólo el 4% de los fondos que administran las AFJP están en inversiones productivas.

Los Sistemas Previsionales de otros países

Estados Unidos, Francia, Inglaterra, España, Italia y Alemania tienen un sistema público de reparto y sistemas de capitalización voluntarios.
En Francia el sistema público posee rango constitucional.
En el año 2003, el presidente de Estados Unidos, George Bush, intentó instalar un sistema similar al de las AFJP y obtuvo el rechazo en ambas cámaras.
El experimento del sistema de capitalización se hizo en muy pocos países. Los mismos fueron: Perú, Chile, Bolivia, Argentina y Polonia.
En la actualidad Chile tiene que subsidiar el sistema de capitalización y garantizar prestaciones mínimas para dar cobertura al 35% de la población, que quedó fuera del sistema.

El Caso Argentino: del recorte a la movilidad jubilatoria

La constitución argentina, en su art. 14 Bis, establece que "el Estado otorgará los beneficios de la seguridad social".
Esto significa que el Estado no deja librado el futuro previsional de los argentinos a la capacidad de ahorro individual y a los vaivenes del mercado. Por el contrario, financia los beneficios de capitalización que no alcanzan el haber mínimo jubilatorio o que, al tener sus cuentas de capitalización agotadas, no recibirían ningún tipo de ingreso.

Elección de una AFJP a pesar del riesgo

El dinero que el aportante hace a una AFJP no es propiedad para que éste pueda retirarlo en cualquier momento, tal como es una verdadera propiedad privada. El aportante posee fondos que generan un derecho a la expectativa para que, cuando se cumplan los requisitos de edad y cantidad de años de trabajo, se obtenga una jubilación. Una vez aprobado el proyecto de ley, ANSES enviará todos los meses a cada uno de los trabajadores activos, un resumen con la cantidad de dinero aportado, los años que corresponden y cuanto irá al Fondo de la seguridad social.

Control de los fondos

El proyecto incluye la autonomía financiera y económica de la ANSES.
Esto significa que esos fondos no se mezclan con ningún otro fondo del sector público. Por la tanto, nuestro organismo gozará de mayor independencia y autonomía.Además se prevé la creación de una Comisión de Control Bicameral, compuesta por diputados y senadores de la oposición, quienes controlarán los fondos. Asimismo, participarán en el sistema de control representantes de jubilados, la CGT, la CTA y la UIA.

Nuevo cálculo de las jubilaciones

Para evitar vincular las jubilaciones del sistema de capitalización al mercado de valores, el proyecto propone que se tome el mejor valor que haya tenido el último año, y así aislarlo de la crisis. Ese mismo monto, que se convierte en una jubilación del sistema de reparto, irá subiendo como consecuencia de la movilidad jubilatoria.

viernes, 24 de octubre de 2008

¿No será mucho?

Ya debería estar a costumbrado a que en la Argentina los exhabruptos y los dichos "para la hinchada" son más cotidianos que las parrillas junto a cualquier cordón ofreciendo choripanes en la Ciudad de Buenos Aires; pero me niego a aceptarlo.

Esto dijo Mauricio [Freddy Mércuri] Macri sobre la derogación del régimen privado de jubilaciones y pensiones según el diario La Nación: "es criminal"

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1062801

En ese orden de ideas, me parece criminal también:
  • Levantar como bandera que sistema de capitalización tiene 9 millones de afliados, de los cuales 3,5 millones de aportantes regulares sin decir taxativamente que los 5,5 millones de aportantes irregulares corran riesgo cierto de no poder jubilarse o de dejarle una pensión a sus derechohabientes [si la fatalidad los hace morirse antes de jubilarse] por las restricciones propias que impone el sistema.
  • Dejar librado al azar del mercado de capitales y sus vaivenes el monto del haber jubilatorio que va a cobrar un beneficiario del sistema. En realidad, como el Estado es garante final, siempre terminará pagando un complemento al haber mínimo, con lo cual el negocio sigue siendo de riesgo cero para las AFJP
  • Informar tendenciosamente como si se tuviera la verdad absoluta [Este palo es para los medios, que me tienen recontrarepodrido con el manejo de la información]

Es toda la catarsis que me sale sin proferir improperios.

martes, 21 de octubre de 2008

El país de las bravuconadas

Hoy es el turno de Macri & asociados y los docentes. Pero esta es una historia sin fin en la que el ciudadano común siempre es el pato de una boda a la que nunca se lo invita a participar en un rol que no sea el de simple espectador.

Y rehén.

Sí. Los ciudadanos no corporacionizados –me arrogo el derecho de crear esa palabra- bajo una estructura con algo de poder que se pueda ejercer sobre el resto de la sociedad somos rehenes permanentes de pujas ideológicas, luchas partidarias y hasta del demasiado en boga “porque se nos canta, tenemos derecho a protestar y nos cagamos en ustedes”.

Es que se ha hecho costumbre la situación en que un hato de energúmenos –los asista o no la razón- se arroguen el derecho de joderle la vida a los demás protestando por sus propios intereses sin ver más allá de sus ombligos, indignándose porque aquellos a los que joden no se plieguen masivamente a su “lucha”. Lucha, que de más está decir, siempre es contra poderosos intereses que desoyen la necesidad del pueblo que los ya citados bravucones dicen defender.

Y acá no hay ideología que valga. TODOS usan el mismo modus operandi. Y los que tienen ideología de izquierda son denostados por la mayoría de los medios que critican sus métodos. Métodos que son defendidos por esos mismos medios cuando corporaciones de derecha –como la Sociedad Rural- los utilizan en pos de sus grandes intereses nacionales -¿el apoyo a los gobiernos de facto de la SRA también defendía grandes intereses nacionales o sólo eran grandes intereses?-

En fin, todos acomodan el discurso para su conveniencia, pero los olvidados de siempre siguen en la pobreza, no tienen dónde atenderse en salud o el nivel educativo sigue allá abajo. Nobleza obliga: hay referentes sociales, ligados casi siempre a ONGs, médic@s y enfermer@s y docentes con huevos y ovarios del tamaño de la ex-piedra movediza de Tandil que hacen que las cosas para los necesitados sean al menos un poco menos difícil. No es en contra de ellos ni de sus derechos que se escriben estas líneas. Es a favor de hacer de verdad una sociedad basada en el respeto al semejante por sobre todas las cosas.

Porque estamos en un punto en el que si los –para mí muy queridos- trabajadores del ANSES deciden arrogarse los mismos derechos que docentes, piqueteros, ruralistas, camioneros y demás corporativizados “duros” tendrían vía libre para pedir un aumento de sueldo amenazando no emitir el pago de más de 5 millones de jubilaciones y pensiones, más de 1 millón de planes Jefes de Hogar o similar y las asignaciones familiares que para muchas familias –sobre todo del interior- son la base de su sustento. Y todos los que hoy se golpean el pecho defendiendo el derecho de protestar ¿qué dirían? Porque los argumentos de defensa para esa postura tendrían absolutamente el mismo valor que los de defensa de paros, piquetes y acampes varios.

Lindo dilema ¿no?